DE FARMACIA A FARMACIA
El siguiente es un aporte de la Prof. María del Carmen Llarías, colega de extensa trayectoria docente en el Distrito, quien nos dejó el siguiente mensaje y
Estas muestras, fotos-postales, se entregaban a los comercios que vendían los productos de la empresa Kodak para promocionarse y crear el entusiasmo del público frente a imágenes nítidas y variadas; que hoy son la ambición de los coleccionistas.
Para ampliar la historia, hacemos asociaciones y vamos al libro "Quilmes, mil imágenes - 159 años de historia fotográfica"[1] del Prof. Fernando San Martín, uno de los más idóneos profesionales en estos temas, quien ahondó en todos los fotógrafos que pasaron o se afincaron en Quilmes y las técnicas que emplearon: "Eleodoro Moyano fue precursor del fomento y el estudio de la
fotografía entre los aficionados quilmeños. [...] Cuando Kodak instaló su sucursal en la Argentina en 1915, lanzó un equipo provisto de una cámara, un farolito rojo a vela, una tubo de revelador y otro de fijador, un sobre con papel sensible y una prensa copiadora [...] Moyano había conseguido antes que sus contrincantes comerciales, la representación exclusiva de Kodak Argentina Limitada, ofreciendo a los aficionados de la fotografía todos los artículos Kodak en general. [...] Su farmacia se encontraba en
condiciones de proveer los últimos adelantos en aparatos, placas de vidrio, películas, papeles, etc. [...] fue uno de los adelantados realizadores cinematográficos aficionados en Quilmes, de él se conocen una media docena de films cortos documentales, realizados entre 1937 a 1941..."Y prosigue la biografía especializada.
Farmacia Quilmes (hoy Moyano), esquina de Rivadavia y Alvear, frente a los altos de Ithuralde.
Compilación y argumentación Chalo Agnelli
Agradecido a la Prof. María del Carmen Llarías por su generosidad, daremos a estas muestras un destino más que apropiado, entrégándoselas en segura custodia al Prof. San Martín.
NOTASAgradecido a la Prof. María del Carmen Llarías por su generosidad, daremos a estas muestras un destino más que apropiado, entrégándoselas en segura custodia al Prof. San Martín.
[1] Segunda edición aumentada y corregida. Pp. 71 a 73